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¿Cómo mejorar problemas emocionales con cromoterapia?

¿Cómo mejorar problemas emocionales con cromoterapia?

La cromoterapia, también llamada colorterapia, es un método de medicina alternativa que utiliza las propiedades beneficiosas de la luz para tratar todo tipo de dolencias y enfermedades. A pesar de que generalmente se la considera una pseudociencia, cada vez cuenta con más seguidores en todo el mundo.

Está basada en el uso de colores como auxiliares para la armonización del cuerpo, equilibrio mental y por tanto, para la sanación natural de diversas enfermedades. 

En Culturas como Mesopotamia ya usaban el color para tratar distintas afecciones, basándose en la psicología del color y, a partir del estímulo neurológico que podían efectuar los colores, se disminuían o propiciaban ciertas emociones y conductas. El primer autor reconocido fue Dinshah P. Ghadiali, un americano de origen indio que creía que los colores eran en realidad potenciales químicos.

Según este autor, para cada órgano y sistema en el cuerpo, existe un color capaz de estimularlo y otro que lo inhibe. Debido a ello, dedicó gran parte de su vida a estudiar cuáles eran los efectos de las distintas tonalidades en cada parte de nuestro organismo. A partir de ahí, poco a poco se fue desarrollando esta disciplina hasta llegar a nuestros días.

Los colores con sus propiedades visibles o no visibles, nos llevan a diferentes estados pudiendo calmar, inspirar, excitar, equilibrar o alterar nuestras percepciones. Los cromoterapeutas dicen poder utilizar las propiedades de los distintos colores para conseguir alcanzar un balance energético en el cuerpo de sus pacientes. Cada color/frecuencia emite unas vibraciones características que nos llegan de distinta manera y producen efectos diferentes, ya que tienen significados inherentes pese a las interpretaciones que puedan tener cada persona y cultura. 

La cromoterapia trabaja fundamentalmente con ocho colores, siendo utilizados también en muchas ocasiones el negro y el blanco. Cada uno de ellos tiene diferente vibración/frecuencias que influye en diversos pacientes.

  • Magenta: Color espiritual, que ayuda a descartar ideas y pautas de pensamiento que ya no son útiles o necesarias. Actúa sobre cuerpo, mente y espíritu. Utilizado en casos de sinusitis, zumbido de oídos, quistes benignos y desprendimiento de retina.

 

  • Rojo: Color estimulante que propicia ser extrovertido. Indicado en el tratamiento de desórdenes energéticos como apatía física, anemia, bronquitis, estreñimiento por atonía digestiva intestinal, reuma causado por el frío, escalofríos, catarros, falta de hemoglobina, frigidez, esterilidad, hipotensión, neurastenia y tuberculosis. En personalidades que no son tímidas o con ciertos problemas de conducta, pueden provocar fatiga, irritación o agresividad.

 

  • Naranja: Favorece los procesos de eliminación de residuos, trata la aflicción, pesar, pérdida, dificultades de relación, problemas de introversión, favorece los cambios y da valor para afrontar la vida. Aumenta el optimismo y el tono sexual y elimina las inhibiciones y la parálisis psicológica. El naranja es el símbolo de la energía femenina, creación, amistad, vida, alegría y felicidad. Se utiliza para tratar el asma, bronquitis, epilepsia, trastornos mentales y musculares, calambres, reumatismo, desgarros, dolor de ligamentos, fracturas óseas, cálculos renales, espasmos intestinales, hipotiroidismo, prevención de tumores malignos, estreñimiento y dificultades menstruales.

 

  • Amarillo: Es el color del intelecto y un eficaz anti depresivo. Estimula el cerebro, el sistema nervioso, facilita la concentración, mejora los reflejos, ayuda a estimular la creatividad, a concretar objetivos y superar miedos, útil contra la depresión, facilita el otorgamiento de sentido a la vida, la asimilación de los alimentos, la digestión y la relajación. Indicado en los casos de parálisis, reumatismo muscular, estreñimiento, indigestión crónica, inflamación abdominal, desarreglos del páncreas y vesícula biliar, hígado sobrecargado, parásitos intestinales, dolores de cabeza, falta de concentración, pesimismo, alteraciones de la piel y trastorno bipolar. Los alimentos de color amarillo favorecen la pérdida de peso, ya que eliminan el exceso de grasa del cuerpo.

 

  • Azul: Sensación de estabilidad, paz, calma, serenidad y confianza. Se emplea para tranquilizar, tratar las glándulas tiroideas y paratiroideas, la garganta (laringitis, amigdalitis y bocio), la rigidez de cuello, la incontinencia, las inflamaciones, el insomnio, las dolencias de la infancia como la dentición, o los problemas de oídos y garganta. Sirve para reducir la fiebre, estimular los ganglios linfáticos, eliminar los residuos celulares del cuerpo, el tratamiento del cansancio psíquico y del estrés, miedo, palpitaciones e insomnio, picaduras, dolores de cabeza, hemorragias, hipertensión, estrés, vómitos, tos nerviosa, infecciones, inflamación de ojos, reglas dolorosas, dolor de muelas, espasmos estomacales, epilepsia, llagas en la boca, quemaduras, dolores vertebrales agudos y picaduras.

 

  • Turquesa: Se emplea para reforzar el sistema inmunológico. Se utiliza en infecciones; calma y disminuye las inflamaciones y ayuda al disfrute de la vida familiar. Es un color relacionado con la garganta, el pecho y la tiroides; alimenta el sistema nervioso central, estimula el discernimiento y ayuda a restablecer la paz.

 

  • Verde: Propicia el equilibrio y la armonía, volviéndolo efectivo en el tratamiento de problemas de estrés y cansancio. Produce regeneración celular en heridas y es utilizado en el tratamiento de tumores malignos, para aumentar las defensas del sistema inmunitario, en las afecciones cardíacas, problemas del sistema circulatorio, dolores de cabeza, neuralgias, trastornos del sueño, inestabilidad emocional. Potencia la capacidad de adaptación, favorece la relajación física, tiene propiedades antisépticas y desintoxica. Es beneficioso en los casos de claustrofobia. Los alimentos verdes desintoxican, aumentan el vigor y la resistencia física, y tonifican el cuerpo.

 

  • Violeta: Combinación entre la fuerza del rojo y la tranquilidad del azul, que lo convierte en uno de los colores más equilibrados. Favorece el desarrollo de la creatividad e intuición, y disminuye sensaciones de nerviosismo. Se utiliza para calmar el estrés, tratar el insomnio y aliviar trastornos psíquicos; estimula la fabricación de leucocitos, elimina toxinas, cura inflamaciones y la ciática. Su uso se recomienda para angustias emocionales, celos, envidias, nerviosismo, miedos sin causa, asma, bocio, cataratas, cistitis, estados de cólera, enfermedades del cuero cabelludo, inflamación de los nervios, epilepsia, insomnio, indigestión, irritación de la piel, lumbago, meningitis, neumonía, pérdida de memoria, problemas reumáticos, de la vesícula, del bazo y los riñones, debidos al frío o a la humedad, desintoxicación de la sangre, tumores.

 

  • Negro: Está connotado, especialmente para el ámbito de los niños, como un color relacionado al miedo. Sin embargo, puede propiciar un efecto de vigor y agresividad que utilizamos para defendernos de otras personas y de nuestro entorno.

 

  • Blanco: Está asociado con la pureza, la armonía y la paz, contribuye a sentir energía y optimismo.

 

¿Cómo se aplica la Cromoterapia?

La cromoterapia implica utilizar luz y color de una manera particular. 

Hay diferentes formas:

  • Exponer al paciente a una fuente de luz de un tono determinado, normalmente mediante el uso de lámparas LED.
  • Mezclando los efectos beneficiosos del color con los de una sauna. El paciente es introducido en uno de estos recintos, y mientras el calor va aumentando, se cambia la iluminación a un tono determinado para conseguir distintos efectos.
  • Proyectando el color en una habitación totalmente blanca.

Suele aplicarse una sesión diaria de unos 30 minutos. Conviene seguir varios tratamientos para empiezan a notarse sus efectos.

Es recomendable aplicar el tratamiento con el mínimo de ropa o vestido con tejidos naturales, preferiblemente de color blanco, se puede usar algodón, seda o lino.

Además, puedes beneficiarte de la influencia de los colores tratando el agua con botellas de cristal de colores o envueltas en papel de celofán de colores. Se llenan de agua y se ponen al sol durante unas 4 horas antes de beberla. Se recomienda tomarla en ayunas y a sorbos.

Lo que comemos, donde miramos, y el color que elegimos para vestirnos, también influye.

La cromoterapia puede ser aplicada de acuerdo a la situación y necesidad que se tenga. Sin embargo, también se debe considerar la afinidad que estos tienen con la personalidad y preferencias de cada persona.